Hace seis años y seis meses, en una noche lluviosa, el fiscal de Instrucción Guillermo Herrera entró a la casa de avenida Aconquija 2.950, en Yerba Buena. En el baño, en medio de un charco de sangre, estaba el cuerpo acribillado del juez Héctor Agustín Aráoz.

La pesquisa comenzó en ese instante. Ema Gómez fue arrestada casi en el acto. Pocas horas después, se detuvo al ex oficial Darío Pérez. El fiscal sospechaba que ellos estaban detrás del crimen. Y el miércoles, un tribunal le dio la razón. A Pérez le dieron 18 años de prisión. Se lo considera autor material del homicidio. A Ema Gómez, 13 años de cárcel, por su participación primaria en el hecho. Además, los jueces condenaron a cinco años al ex oficial Andrés Fabersani, por encubrimiento agravado. Rodolfo Domínguez y Rubén Albornoz fueron absueltos por ese delito. "Me sorprendió la condena contra Ema Gómez, pero seguramente el tribunal tendrá sus razones", dijo el fiscal.

- Finalmente, los camaristas condenaron a los principales acusados...

- Sí. Yo estoy satisfecho, porque se concluyó todo lo que dijo la investigación. Nuestro trabajo fue muy importante. Pero todavía no conocemos los detalles del fallo. Y no está dicha la última palabra. Los miembros del tribunal (Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre) son muy reconocidos por su capacidad, su buen criterio y su idoneidad moral. Sin dudas, habrán tenido argumentos sólidos para establecer la graduación de la pena. Aunque hasta el fundamento más sólido puede ser rebatido.

- En el juicio se tomó muy en cuenta, además de lo sentimental, la situación laboral de Gómez. ¿Qué opina usted de ese móvil?

- Es evidente que Ema Gómez, sin el uniforme, no era nada. Esa cuestión laboral existió. Aráoz había hecho gestiones para que le hicieran un recurso de reconsideración y la admitieran de nuevo. Pero, en ese entonces, ya era una relación de odio. Ella trataba de sacar provecho para ascender, pero nunca estuvo comprometida demasiado en lo sentimental.

- ¿Dificultó en algo la pesquisa el hecho de que ellos hayan sido policías?

- No. Sí fue un caso complejo por la cantidad de partes que intervinieron. Se aportaron muchos testigos y pruebas. También se realizaron muchos planteos por parte de los abogados Gustavo Morales (de Pérez) y Mario Mirra (de Gómez). Por eso me molestaron las injurias durante el juicio. Ellos hicieron uso de todos los recursos, apelaciones, recusaciones, etcétera. Y jamás se les dio la razón. Yo no tengo nada que ver con eso, y ellos se excedieron en las descalificaciones en mi contra. Estuvieron totalmente fuera de contexto, porque una defensa puede ser apasionada y vehemente, pero nunca injuriando al magistrado o al fiscal. Pero bueno, ya pasó, y los responsables del crimen están condenados. Siempre sostuve que ellos dos habían matado a Aráoz.